Educación y Software Libre: ética y técnica se dan la mano

Mucho se discute que la educación debe ser liberadora y formar ciudadanos críticos. Pero comúnmente los laboratorios de informática de las escuelas poseen software privativos instalados en sus computadoras. Y la mayoría de las personas no percibe cuan contradictorio es eso. Esto se debe a que todo logro humano está siempre lleno de intenciones e ideología, aunque no es muy explícitas a primera vista. Con ello, discusión que plantea la dicotomía del software libre software dicotomía / propiedad va mucho más allá de la cuestión técnica, de la computación pura y simple. Pero para llegar a ese punto, tenemos que empezar nuestra charla aclarando dos confusiones comunes en la cabeza de las personas no familiarizadas con el software libre.

por Frederico Guimarães

La primera de ellas es la idea de que el software libre es sinónimo de software gratuito. En realidad, el software libre (como cualquier otro producto humano) tiene un costo. La diferencia es que en lugar de que ese costo sea transmitido a los usuarios, como suele ocurrir en el sistema capitalista, está “pagado” por los desarrolladores y colaboradores en muchas maneras diferentes. Sea con los costos de mantenimiento del equipamiento utilizado en su desarrollo, sea abandonando el tiempo libre, trabajando horas extras o incluso otros proyectos personales (por nombrar sólo algunos ejemplos). ¿Notan cómo se añade un componente de solidaridad fuerte con el desarrollo de software libre? Después de todo, ¿cuántas personas conoce que trabajarían de forma gratuita para beneficiar a desconocidos? Pues es exactamente eso lo que los involucrados con software libre hacen.

En segundo lugar, la creencia de que el software libre es una “tierra de nadie” donde las personas producen softwares que son apropiados por otros, de una manera descontrolada, sin ningún tipo de organización. Al contrario, el software libre valoriza mucho más a las personas involucradas en su producción. Por ejemplo, haga clic en la sección de ayuda de cualquier software libre y busque el item “Acerca de”. Allí podrá encontrar los nombres de los desarrolladores y, a menudo, incluso los traductores. ¿Conoces algún software propietario que tenga este cuidado con quién lo produjo? A lo sumo se encuentra el nombre de la empresa que lo comercializa.

Así, tal como se anunció al principio de este texto, al resaltar elementos tales como la solidaridad y el compartir, sin dejar de valorizar a los responsables de su autoría, el software libre demuestra que, más que un enfoque puramente técnico, es un movimiento social que discute, en su esencia, una relación diferente con el conocimiento humano, basada en el principio de la libertad. Libertad para estudiar y analizar este conocimiento en toda su esencia. Para discutirlo, cuestionarlo y modificarlo con el fin de mantenerlo siempre actualizado a la coyuntura actual. Y por último pero no menos importante, para compartirlo libremente con todas las personas en el planeta, sin ningún tipo de distinción social, étnica o de género. Todo esto sirve para reforzar la idea de creatividad, colaboración y el intercambio entre las personas en una estructura en la que todos pueden ser creativo. Esto se parece mucho al ideal de una educación amplia y transformadora que muchos profesores (incluido yo mismo) defienden, ¿no es así?

En oposición a esa idea se encuentra la lógica del software propietario. Una vez que tiene un “dueño”, todo el conocimiento producido por su desarrollo es de quien posee los derechos sobre él. Titular que no necesariamente es su desarrollador (ya que esa puede ser la tarea de un empleado de la empresa “dueña” de ese software). Por lo tanto, tenemos una primera brecha entre quien lo produce y quien es efectivamente reconocido como responsables del software. Además, dado que este producto es propiedad de alguien (o una empresa), a otras personas le queda solamente el “derecho” (si se puede llamar así) de utilizarlo, en la forma en que fue hecho (si esa persona puede pagar por él, claro). Y ya que el conocimiento en relación a la tecnología detrás de ese software está restringido, es muy común ver a distintas iniciativas generando productos similares que no interactúan entre sí, en una clara demostración de desperdicio de esfuerzo (que el capitalismo da el sencillo nombre de “competencia” y, peor aún, lo considera saludable). En esta lógica, hay pocos creadores, cabiendo a la mayoría de las personas el papel de consumidores de ese contenido. Cualquier asociación con el concepto de “educación bancaria” el gran educador Paulo Freire no es casual.

Por lo tanto, la elección del software libre en entornos educativos no pasa sólo por razones técnicas (como la robustez contra fallas y una mayor seguridad, incluso contra virus), sino que, principalmente, por una cuestión ética, ya que una tecnología fundamentada en valores caros a la educación, tales como la creatividad, la participación, la solidaridad a valorar a las personas como autores y a la libertad.

Pero, con tantas características positivas, porque el uso de software libre no es más generalizado, especialmente en ambientes educativos? Dejando de lado las cuestiones poco éticas, como “favores” y “regalos” que ofrece la industria del software privativo a sus clientes (especialmente los grandes), un serio problema que enfrentamos en el software libre es precisamente la falta de divulgación y aclaraciones, especialmente para el público no especializado. Esto es particularmente grave si tenemos en cuenta la propaganda que hace el software privativo (no sólo comercial, sino también ideológica) y el prejuicios contra el software libre, ya que se considera difícil (la gente dice eso, en la mayoría de los casos, sin siquiera haberlos utilizado) y poco confiable, al ser “gratuito” para el usuario final (como si el valor económico fuese sinónimo de calidad).

De ahí la importancia de la colaboración de todos para la difusión del software libre. Incluso sin conocer ningún lenguaje de programación, cada uno de nosotros puede actuar de muchas maneras diferentes: traduciendo el software y su documentación (o produciendo material nuevo), aclarando las personas, haciendo publicidad directa, divulgando software libre entre los conocidos, ayudando en foros y grupos de discusión, distribución e instalación de software en computadoras… Usted elige la mejor manera.

Y si no se le ocurre alguna idea, elija un grupo de usuarios ya establecida y comience a participar. Uno de esos grupos es Software Livre Educacional (también conocido como SLEducacional o SLEdu, para los amigos). Este grupo, formado principalmente por los educadores(as) de los diferentes niveles de enseñanza fue montó pensando en la cuestión de la escasa divulgación y en el hecho de que prácticamente no existe documentación sobre el uso pedagógico de software libre (generalmente la documentación tiene un carácter más técnico). Por lo tanto, los objetivos básicos del grupo son tres: traducción, documentación y difusión de software libre que se puede utilizar para la educación. Actualmente mantenemos un sitio web con noticias, foros y documentación, una lista de discusión y una estructura de red social digital, todo eso, obviamente, basado en software libre. Además, integramos la recién montada red latinoamericana de software libre y educación, LibrEdu, que actualmente está en fase de estructuración. Mayores detalles sobre esta red y sus próximas actividades pueden ser encontrados en el acta de la reunión que fue celebrada en el último FISL. SLEducacional se encuentra abierto a la participación de cualquier persona interesada en el tema, sólo hay que visitar nuestra página, o inscribirse en nuestra lista de correo y presentarse. Las propuestas son siempre muy bienvenidas.

Quien quisiera leer un poco más sobre lo que pienso acerca de la educación y el software libre puede visitar los enlaces al final de este texto. También mantengo un blog (que actualizo “devezencuando”), un perfil social usando el software friendica y una cuenta en el microblog identi.ca.

Quien quisiera conversar más pasar por cualquiera de mis espacios.

[1] http://sleducacional.org/node/16

[2] http://www.arede.inf.br/inclusao/edicao-n-61-agosto/2010/entrevista

[2] http://portaldoprofessor.mec.gov.br/conteudoJornal.html?idConteudo=674

 

caldeiraodeideias