Sobre el “Plan de Desarrollo Sustentable para Argentina” de Microsoft

En nuestro país —como otras economías periféricas— el proceso de crecimiento en base a la información, el conocimiento y el uso generalizado de TICs, nos posiciona en un lugar subordinado respecto de los países centrales ya que gran parte de la investigación y el desarrollo no se realizan en la región.

Esta situación es el resultado esperado de la aplicación de Políticas de Estado neoliberales durante las décadas anteriores, con especial énfasis en la de los 90, en la cual no sólo se transitó un proceso de desindustrialización e internacionalizacioń de la economía, sino también se ejercieron políticas contrarias al desarrollo del país.

Salir de esa situación de estancamiento económico y político llevó años de trabajo y también de esfuerzos de todos los ciudadanos y, aunque no se trata de una etapa finalizada, se advierten mejoras respecto a derechos humanos, inclusión social y educación, y promoción de ciencia y tecnología a partir de la creación del nuevo ministerio que tiene por objetivo trabajar “bajo el paradigma del conocimiento como eje del desarrollo”. En este marco, nuestro país parece estar transitando lentamente un proceso estratégico de revalorización de su soberanías, ya sea en materia de hidrocarburos, de suelos en disputa, de producción científica y tecnológica, y de promoción industrial de diversos tipos.

Sin embargo, alianzas y acuerdos como los que informaron los medios que surgieron de la reunión con Microsoft, atentan contra la consolidación de las transformaciones y con los objetivos de las políticas que el estado nacional dice promover. Un país que procura el fortalecimiento de su soberanía tecnológica, no puede caer en la trampa de viejas prácticas neoliberales basadas en las presiones del lobby o en el regalo “desinteresado”, dejando en manos de empresas monopólicas extranjeras las herramientas de gestión de gobierno, la educación de sus ciudadanos o el control de sus datos.

Por el contrario, es a través de la adopción de una Política Pública en favor del Software Libre que permita la soberania tecnológica, la seguridad de la información, el desarrollo sustentable, la inclusión y la apropiación y uso con sentido social de las herramientas. En este sentido, países hermanos como Brasil, Venezuela, Ecuador y Paraguay ya optaron por el Software Libre como política de estado: no por considerarlo una alternativa, sino la única vía posible para lograr estas metas. En Argentina, la provincia de Río Negro y Santa Fé, diferentes municipios (Rosario), organismos y reparticiones públicas nacionales también optaron por el Software Libre.

Entendemos que no hay desarrollo sustentable y soberano si, en materiade software, no se opta por la adopción del Software Libre.

Frente a estas prácticas usuales del lobby, la inserción de planes a medida y los donativos “desinteresados” (verdaderas trampas tecnológicas que atentan contra nuestro futuro) de empresas multinacionales monopólicas como ésta, queremos recordar los motivos por los cuales el Estado Argentino debe optar por el Software Libre.

ASEGURAR SOBERANÍA TECNOLÓGICA Adoptar Software Libre permite acceder a los programas informáticos sin requerir autorización especial del fabricante para adaptar o modificar las soluciones utilizadas. Por ello, permite cambiar de proveedor de servicios informáticos en cualquier momento, pudiendo optar por prestadores públicos, privados o universitarios -por ejemplo- evitando quedarse atado a un fabricante, muchas veces extranjero. Un caso paradigmático es el de la petrolera estatal PDVSA de Venezuela, que era controlada por computadoras desde el exterior durante el paro petrolero en 2002/2003. Se pudo retomar el control gracias a hackers locales que aplicaron herramientas de Software Libre. El Estado Argentino debe controlar su propia información y sus sistemas informáticos, accediendo al código de los programas que la administran; situación que sólo es posible a través del Software Libre.

FACILITAR LA INCLUSIÓN DIGITAL El Software Libre puede copiarse y distribuirse legalmente, garantizando acceso igualitario a todas las personas. No es conveniente aceptar donaciones de empresas de software para planes de educación masiva o inclusión digital porque eso produce usuarios cautivos, que luego deberán comprar los productos de la “filantrópica” empresa donante. Usando Software Libre para inclusión digital (que es una dimensión de la inclusión socio-económica) la penetración en la población es mayor e igualitaria, y no alimenta modelos de negocio socialmente injustos. El Gobierno Argentino debe elegir la opción más integradora de software para resolver el problema de la inclusión digital, teniendo en cuenta que esta brecha se imbrica en otras históricas y evitando la informatización de la pobreza como resultado de planificaciones teñidas de intereses monopólicos.

IMPULSAR LA INNOVACIÓN LOCAL Una adopción de Software Libre estimula un mayor conocimiento técnico en informática en el Estado, en universidades y empresas locales; incentiva a trabajar en red con pares internacionales, y acelera el posicionamiento de emprendimientos y profesionales locales en el escenario internacional de la innovación en informática. El Gobierno Argentino debe proveer las condiciones necesarias para la innovación -y por ende desarrollo- local, articulando Estado, Universidad y Empresas.

OPTIMIZAR EL GASTO ESTATAL FORTALECIENDO EL DESARROLLO LOCAL Adoptar Software Libre redirige el dinero que hoy va hacia grandes empresas multinacionales, hacia otras empresas locales de servicios. Así se impulsa la industria local especialmente con los gastos operativos del Estado, principal cliente del sector. En la propuesta del Software Libre, cualquier persona con conocimientos puede ofrecer servicios, lo que promueve la libre competencia de proveedores. El Gobierno Argentino debe contribuir al desarrollo local a través del uso de Software Libre evitando gastos innecesarios y transformándolos en inversión para la Industria de Software y Servicios informáticos del país.

PROMOVER LA INTEGRACIÓN REGIONAL Brasil (Lula) adoptó Software Libre en 2003 y es referente a nivel mundial. Venezuela (Chávez) lo decretó en 2004, Ecuador (Correa) lo decretó en 2008. Hace no mucho, Paraguay se puso en sintonía con la región. El Gobierno Argentino, acorde a la estrategia de integración regional, debe programar la adopción de Software Libre a través de una política clara y articulada con las iniciativas de revalorización de la ciencia y la tecnología.

 

Asociación Civil Software Libre Argentina