Hackear la educación

A partir de esta idea, el brasileño Nelson Pretto, de la Universidad Federal de Bahía, propone la escuela como espacio colaborativo de producción de cultura y conocimiento.

“La copia es algo lindo, bueno, piola y debe estar presente en la vida cotidiana de la educación”, afirmó el Profesor de Educación de la Universidad Federal de Bahía (Brasil), durante su conferencia “La ética hacker en la formación docente”, en el Congreso Internacional de Inclusión Digital realizado en el marco de las actividades desarrolladas por el Programa Conectar Igualdad.

Quizás este tipo de afirmación suene demasiado provocativa en el ámbito educativo, donde la acción de copiar fue siempre sancionada por los docentes y adultos, ya que no formaría parte de los valores éticos y morales que se deben transmitir a los niños y adolescentes.

Pero la propuesta de Nelson Pretto se iguala a la copia como recurso de aprendizaje, y  -diferenciándola del plagio- la define como el acto de “utilizar la llama de una vela para encender otra”, metáfora que toma -o copia- de Alexandre Oliva, miembro de la Fundación Software Libre América Latina (FSFLA).

Para enfrentar los desafíos que la evolución del mundo y la tecnología plantean en el ámbito educativo, el especialista brasileño propone a la ética hacker y el software libre como estrategias necesarias. El Software Libre lleva intrínseco la idea de colaboración, crucial en la educación, y de los hackers hay que aprender de su actitud de juego y exploración constante.

“Tomar las máquinas en tus propias manos y mejorar las máquinas y el mundo” en palabras del hacker Steven Levy, retomadas por Pretto. En un presente donde “la cultura de la libertad es suplantada por la cultura del permiso”, copiar es compartir ideas con todo el mundo, según reza la canción del famoso video de animación proyectado durante su conferencia. “¡Copie todo!”, insistió.

 

Hacia un manera hacker de ser

En diálogo con la Dirección de Comunicación Multimedial, Pretto amplió su concepto de hackear la educación. “Es un aspecto importante para la educación: un profesor con una manera hacker de ser, es un profesor entusiasta con ganas de producir conocimiento y no sólo un distribuidor de información”, afirmó.

En un presente donde la información está disponible, “lo que necesitamos es trabajar esa información en la escuela”, planteó Pretto, para quien, ésa manera hacker de ser debe ser adoptada no sólo por los docentes, sino también por los alumnos para definitivamente “trazar nuevas posibilidades para la educación”.

“La presencia de las tecnologías digitales cambia el ecosistema escolar”, dice el especialista. “No se trata de llenar a la tecnología de pedagogía, sino incorporar la tecnología a la cotidianeidad del aula”. Para Pretto esa es la  propuesta del Modelo 1 a 1. “Un profesor calificado es aquél que hace de la tecnología un elemento pedagógico”.

La idea de hacker va siempre unida a una ética, donde “solidaridad, generosidad, compartir, accesibilidad y descentralización son principios básicos e importantes”, explica Pretto. Para ejemplificar, toma la discusión que se da en el universo del Software Libre en relación a las nuevas formas de trabajar: “El método catedral es el tradicional, un jefe experto que distribuye la información; mientras que el método bazar propone un trabajo más horizontal”.

Sobre éste último hay que avanzar. “La escuela necesita transformarse en un espacio excitado, vibrante de producción de cultura y conocimiento”, afirma, “no sólo para ilustrar el proceso educativo sino también para valorar, darle sentido y producir conocimiento”.

Las ideas planteadas por Nelson Pretto, se vinculan en varios puntos con la educomunicación, el campo de estudios que aborda la inclusión de medios y tecnologías en los procesos educativos. El español Roberto Aparici, en una entrevista realizada por nuestra universidad, afirma que la idea de la educomunicación “es formar a ciudadanos capaces de organizarse, y tener sus propios canales de publicación, análisis y reflexión, para no quedar atrapados por empresas multimedia que concentran la información y ofrecen una sola contrucción de la realidad”.

 

Sobre estos puntos en común, Pretto afirmó que “la Educomunicación fue un aporte teórico importante, ahora, con las tecnologías digitales estamos viviendo un “nuevo espacio teórico más amplio que comporta varias tradiciones de pensamiento y campos de estudio, pero que continúan en el mismo sendero”.

 

Universidad Nacional de Rosario