Tiemblan las telefónicas

En el desierto de Nevada, en Estados Unidos, todos los años se realiza un festival llamado Burning Man (“Hombre en llamas”). Es fácil explicar el nombre: durante toda la semana se construye un muñeco gigante de madera y la última noche lo prenden fuego.

En el medio de la nada, Burning Man transcurre al costado de la civilización, desconectados de todo: ni siquiera hay señal de celular. Para el festival de este año, que arrancó el 30 de agosto y finaliza mañana, decidieron resolver ese tema, pero sin recurrir a las compañías telefónicas.

En la revista Network World, la periodista Julie Bort explica que la solución arranca con un software open source llamado OpenBTS, que corre en el sistema operativo Linux. Conectado a una radio especial, OpenBTS permite ofrecer una red GSM que funciona con cualquier teléfono celular. Para manejar las llamadas se utiliza otro software libre llamado Asterisk.

Glenn Edens, ex director de los laboratorios de Sun Microsystems, dice que Burning Man es un gran evento para probar nuevas tecnologías. “No existen muchos lugares donde decenas de miles de personas se juntan, todos con celulares, en un entorno físicamente tan hostil: mucho calor y polvo, nada de electricidad, ni señal.

El sistema funciona tan bien que se lo ofrecieron a Haití cuando fue el terremoto. “Enviamos un sistema que instalaron en el hospital principal de Puerto Príncipe. Les alcanzó una hora para ponerlo en marcha y fue su sistema de teléfono principal durante más de dos semanas.” Más aún, el costo de energía es tan pequeño que incluso una pequeña aldea puede pagarlo: cada usuario necesitaría abonar sólo 2 o 3 dólares al mes.

Los estudios de las Naciones Unidas muestran que cuando se suman comunicaciones a un área, mejoran el cuidado de la salud, el bienestar económico y la educación”, explica Edens.

Si bien las compañías telefónicas sólo acuden a un área cuando hay posibilidad de hacer dinero, esta solución de OpenBTS significa que una cooperativa de usuarios puede tener cobertura de celular sin recurrir a ninguna ayuda corporativa.

El único problema es la interconexión con otras redes. En Burning Man, los asistentes al evento podían hablar entre sí, pero no podían llamar a números exteriores. En el futuro, cuando más y más cooperativas implementen este sistema, será sencillo implementar una forma de conectar las redes entre sí. ¿Quién se imagina un servicio de celular eficiente y con un costo bajísimo? Por suerte para las telefónicas, todavía nadie.

 

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