Los municipios están cansados de ser piratas

Crece el debate por el uso de software libre en la administración pública. En Morón y Rosario dieron el puntapié inicial y cambiaron sus plataformas informáticas, ahorrando mucho más que dinero. Para la experta en comunicación Beatriz Busaniche se logra independencia, seguridad y, sobre todo, se sale de la ilegalidad.

El debate por el uso de software libre en la administración pública avanza fuerte a nivel municipal: las oficinas públicas de Morón y Rosario abandonaron la disyuntiva de pagar las licencias por el uso de software o entrar en la ilegalidad y ser tratados como “piratas”. Cambiaron las plataformas informáticas y se ahorraron mucho más que dinero. Hoy se celebra Conurbania en la Universidad de Quilmes, el evento donde se discutirán las formas de migrar a software libre y sus consecuencias. Allí estará Beatriz Busaniche, profesora en la Carrera de Ciencias de la Comunicación y militante por el uso de software libre, que investiga los usos sociales de la tecnología.  

–¿Es más barato el libre?

–Aclaremos que libre no significa gratis. Los costos son más bajos en comparación con el pago de licencias. Además de eso, permite estudiarlo y adaptarlo a las necesidades de cada usuario, copiarlo sin ninguna limitación, y distribuir esas copias, con la consecuencia de que cualquier usuario pueda mejorarlo.

–¿La flexibilidad del software libre lo hace más atractivo para la administración pública?

–La idea que lo sostiene por detrás es que el libre se adapta a la realidad del usuario. Es  un software maleable y no pertenece a una empresa que otorga una licencia para usar una especie de caja cerrada e inmodificable, donde compartirla es un delito.

–¿Hay persecución a quienes hacen copias ilegales?

–Eventualmente se hacen redadas, a pequeñas, medianas y grandes empresas, también a gobiernos, pero no a particulares. A partir de esa amenaza, hay grandes desarrolladores de software privativo que tienen la capacidad de hacer lobby por determinadas políticas y piden leyes que profundicen los derechos de autor o convenios con empresas como Microsoft. Muchas veces a través de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos, que es el brazo político de Microsoft. Así se explican los proyectos cajoneados por lobby.

–¿Qué casos exitosos de migración a software libre hay?

–En Argentina hay dos casos exitosos en municipios: Rosario y Morón. En Rosario el primer paso fue pasar primero los servidores a soft libre y luego las terminales: las propias máquinas de los empleados públicos en las oficinas. Además, los nuevos DNI que se están haciendo son desarrollados sobre soft libre.

–¿Los municipios podrían abaratar costos?

–Abaratar costos es sólo un beneficio lateral. Migrar genera independencia, seguridad, se sale de la ilegalidad, es decir que es también un argumento político. Y formás parte de una comunidad que piensa que compartir conocimiento no es delito.

–¿Los municipios son clave para que el soft libre se imponga?

–Seguro, son la llave: tienen la fuerza del gobierno local, de poder estar en la gestión diaria. Creo que se debe pensar globalmente y actuar localmente, y así pensamos el encuentro de Conurbania en Quilmes.